Es indudable que Cervantes se inspiró en la vida del licenciado don Gonzalo Jiménez de Quesada para escribir su Don Quijote», esta es la tesis expuesta en este libro, o sea, la delicada cuestión del quijotismo americano y la lectura poética de la historia que supone. El caballero de El Dorado pretende glorificar a la vez la gente común y la indoamericanidad. Arciniegas confesó que su aspiración era incitar a sus contemporáneos a escribir la «historia natural» de los americanos y no su «historia política".